Cuando pensamos en Tirana, lo primero que se nos viene a la cabeza son sus plazas llenas de color, su historia reciente y su energía juvenil. Pero lo que no imaginábamos era que la capital de Albania también nos conquistaría a través de su cerveza artesanal.
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Nos citamos a la hora acordada en la plaza Skanderbej, el corazón palpitante de la ciudad. Allí nos esperaba nuestro guía, que hablaba perfectamente español e inglés, y que nos invitó a comenzar un recorrido muy especial: un tour a pie de tres horas para descubrir la cultura cervecera albanesa mientras explorábamos su vibrante vida nocturna.
Nuestra primera parada fue el barrio Pazari i Ri. Caminar por sus calles es sumergirse en un ambiente animado, lleno de bares al aire libre y con un aire moderno que contrasta con su pasado. Entre charla y paseo, el guía nos contó cómo esta zona se ha transformado culturalmente y cómo su renovación ha cambiado el estilo de vida de la ciudad.
Pronto llegamos a uno de los pubs cerveceros más reconocidos de Tirana. Allí probamos cuatro cervezas artesanales: desde refrescantes pale ales hasta aromáticas IPAs, pasando por stouts oscuras y contundentes. Todo acompañado de pequeños aperitivos como aceitunas, pan y carne seca. Mientras degustábamos cada una, aprendimos cómo evolucionó la cerveza en Albania durante y después de la era comunista, un detalle histórico que hizo que cada sorbo tuviera más significado.
Con el paladar ya bien entrenado, nos dirigimos al distrito de Blloku, una zona moderna y con un ambiente más sofisticado. En una cervecería de estilo contemporáneo nos sirvieron la quinta cerveza de la noche, maridada con aperitivos típicos como qofte, tablas de queso y snacks horneados. Fue el cierre perfecto: buena cerveza, comida deliciosa y un ambiente animado que resumía la esencia de la noche en Tirana.
Al terminar, sentimos que no solo habíamos probado excelentes cervezas, sino que también habíamos conocido una parte muy auténtica de la ciudad. El tour nos permitió vivir Tirana como lo haría un local: a pie, entre amigos y con una jarra en la mano.


